31.03.2025
La descarbonización y la reducción de emisiones son objetivos ineludibles para seguir
El sector siderúrgico de Euskadi se encuentra en un momento clave para su futuro. Así lo vemos en Siderex, “la industria se enfrenta a desafíos como el exceso de capacidad a nivel mundial, el proteccionismo, los elevados costes energéticos y la irrupción de nuevas tecnologías, lo que obliga a las empresas a adaptarse para seguir siendo competitivas”, señala Asier San Millán, director de Siderex.
“Nuestro principal objetivo es realizar acciones de cooperación y sinergias entre las empresas en los diferentes ámbitos que representamos para aumentar su competitividad”, destaca Asier San Millán. La asociación trabaja en áreas clave como la internacionalización, el desarrollo sostenible, la innovación tecnológica y la formación de talento. Además, agrupa a empresas de toda la cadena de valor de la siderurgia, desde productores y transformadores de acero, hasta ingenierías y fabricantes de bienes de equipo y componentes.
Atraer talento joven, un desafío clave
Uno de los principales retos del sector es la captación de talento joven. “Somos una industria que, quizá, no transmite una percepción tan atractiva como otros sectores”, reconoce San Millán. Para revertir esta situación, hemos impulsado iniciativas como el aula de siderurgia Room4Steel, en colaboración con la Escuela de Ingeniería de Bilbao de la UPV/EHU.
“Room4Steel nació para dar respuesta a esta problemática, ofreciendo formación específica en áreas que las empresas identifican como necesarias”, explica San Millán. Además de la formación, este espacio facilita la realización de prácticas en empresas y el desarrollo de Trabajos de Fin de Grado y Máster en proyectos reales. “Con esto buscamos retener talento, mejorar nuestras capacidades y, sobre todo, ayudar a los jóvenes a introducirse en el mercado laboral”, añade.
La sostenibilidad como prioridad
Las tendencias que marcarán el futuro de la siderurgia vasca están estrechamente ligadas a la digitalización, la eficiencia energética y la valorización de residuos. Sin embargo, el mayor desafío es la sostenibilidad. “La descarbonización y la reducción de emisiones se han convertido en objetivos ineludibles para seguir siendo competitivos”, afirma el director de Siderex.
En este sentido, las empresas deben adaptarse al creciente marco normativo medioambiental. “Nos enfrentamos a un tsunami legislativo verde desde distintas administraciones, y es clave estar preparados”, señala San Millán. La siderurgia vasca es un pilar esencial en sectores como la infraestructura, la construcción y la movilidad, lo que la convierte en un actor clave en la transición hacia un modelo más sostenible, recalca San Millán.