GREEN TIME by Siderex

“¿Qué sabes de la relación entre el ciclo del agua y la actividad humana?”

Una de las más claras y notables consecuencias de la actividad humana en el planeta es y serán las alteraciones del ciclo hidrológico a nivel mundial. Esto se debe a que fenómenos como la urbanización, la deforestación y el cambio climático, entre otros, generan impactos significativos en los equilibrios de agua y energía que sustentan dicho ciclo, influyendo en la disponibilidad y calidad del agua. Además, los seres humanos modifican directamente la dinámica del ciclo del agua mediante la manipulación directa; como son la construcción de presas para almacenar agua, o la extracción de agua de lagos y ríos para fines industriales, agrícolas o domésticos

Ya en la edición de Green Time de febrero hablamos de la enorme importancia que tiene el ciclo del agua en nuestras vidas en función de su disponibilidad, y viceversa, es decir, cómo afectan nuestros hábitos de consumo con respecto a nuestra huella de agua:

Ed. Febrero Disponible aquí

Pero existe otra estrecha y poderosa relación que determina y altera los ciclos del agua; la enorme afección que tiene la variación de los patrones climáticos del planeta debido a la actividad humana. Y sabemos que dicha actividad está afectando al ciclo hidrológico del planeta, porque ha producido cambios que son detectables desde mediados del siglo pasado.

En este sentido, hay diferentes afecciones al agua derivadas del cambio climático, que además son complejas por la interrelación que presentan entre ellas y por los posibles impactos que generan y sus repercusiones a nivel social y económico.

Los más destacados y notables son:

  • patrones de precipitación impredecibles.
  • aumento del nivel del mar.
  • reducción de las capas de hielo.
  • inundaciones y sequías.

Básicamente y simplificándolo mucho, esto se debe a que las fases del ciclo del agua (evaporación, transpiración, condensación, precipitación y escorrentía) se están acelerando a causa del aumento de las temperaturas a nivel planetario. Ello está provocando, entre otras cosas, lo que se denomina como la intensificación del ciclo hidrológico; es decir, la ocurrencia de eventos muy húmedos y eventos muy secos, tanto climáticos como meteorológicos, que se están acentuando.

A continuación, nos centraremos en algunos de los efectos que podemos observar actualmente debido a la alteración del ciclo hidrológico ocasionada por la acción humana.

  • Inundaciones y sequías

Una manifestación de este fenómeno es, por ejemplo, que las inundaciones y las sequías, sean cada vez más probables, frecuentes y más intensas. Estos hechos y sus consecuencias, a su vez, pueden llegar a ser tremendamente diversas y de distinta intensidad en función de la región del planeta en la que nos encontremos, y por supuesto en base a su nivel de adaptación antes estas ocurrencias.

Desde el año 2000, los desastres relacionados con inundaciones han aumentado un 134 % en comparación con las dos décadas anteriores. El número y la duración de las sequías también aumentaron un 29 por ciento durante el mismo período.

En este ámbito juegan un papel crucial las llamadas medidas estratégicas y de prevención, como son; la gestión integrada de los recursos hídricos y la planificación hidrológica, los sistemas de alerta temprana, así como aumentar la recopilación de datos de variables hidrológicas y su interacción con los servicios climáticos.

Por otro lado, son esenciales también las medidas de adaptación y mitigación, donde es especialmente importante que se adecúen a la situación geográfica y geopolítica de la región donde se apliquen, así como su integración en otros planes y programas.

  • Erosión acelerada, pérdida de suelo y colmatación de reservas hídricas

Otro importante efecto quizás no tan conocido, pero con un gran impacto en la disponibilidad y calidad del agua, es el de la colmatación de nuestras reservas hídricas, provocada a su vez por la erosión acelerada.

Se trata de la acumulación de sedimentos debido a la erosión de los suelos y su arrastre y precipitación a las reservas hídricas subyacentes (a menudo cuencas y embalses), reduciendo la capacidad de almacenamiento hídrico.

Este es un claro ejemplo de un efecto que se retroalimenta por la actividad humana;

  • Debido por un lado a la deforestación y la sequía, se da una mayor erosión de los suelos al ser estos más susceptibles.
  • Esta erosión también es más notable por el aumento de la frecuencia e intensidad de las lluvias, que genera más arrastre de sedimentos debidos a la escorrentía.
  • A su vez la sedimentación también disminuye la capacidad de las reservas hídricas y esto puede incrementar la frecuencia y severidad de las inundaciones.
  • Análogamente, en zonas con suelos erosionados y que además están sometidas a estrés hídrico, el que se reduzca la capacidad de almacenamiento de agua puede generar una mayor predisposición a la sequía y la desertización.

Por ello, es importante una buena ordenación del territorio y analizar bien qué regiones son especialmente sensibles a la erosión para evitar la deforestación y/o potenciar la reforestación.

Pero para que esta reforestación sea efectiva y sostenible, es vital que se realice siempre con especies propicias para cada piso de vegetación, atendiendo a su vez a los diferentes pisos bioclimáticos y su evolución en el tiempo. La elección de especies adecuadas, la gestión sostenible de los bosques, y la participación activa de las comunidades locales son elementos críticos en el éxito a largo plazo de estos esfuerzos.

 

  • Subida de nivel del mar

Otra notable consecuencia, quizás la más conocida, es la subida del nivel del mar (SLR por sus siglas en ingles).

Esta subida de debe principalmente a:

  • el calentamiento de los océanos, que produce la dilatación térmica del agua, a medida que absorbe calor, aumentando así el volumen de agua, lo que podría llegar a suponer hasta un 50% del crecimiento de los mares.
  • el derretimiento de los glaciares y el deshielo de los polos, que se ve acelerado por el calentamiento de la temperatura del planeta.

En 2021, el IPCC concluyó con un grado alto de certeza que el nivel global medio del mar está aumentando a un ritmo sin precedentes, por lo menos en los últimos 3000 años debido al calentamiento global provocado por el ser humano. Durante la última década, el nivel medio global del mar ha aumentado a un ritmo de unos cuatro milímetros por año.

En el siguiente vídeo de la NASA se puede observar de una forma muy gráfica la subida de 3cm del nivel del mar desde 1993 hasta 2022. La NASA llegó a dicha conclusión gracias a los datos entregados por el satélite TOPEX/Poseidon, enviado al espacio en 1992.

Según el Sexto Informe de Evaluación del IPCC publicado en 2021 señala las siguientes predicciones para el año 2100:

  • En el escenario de muy bajas emisiones, el nivel del mar aumentará entre 28 y 55 centímetros.
  • En el escenario intermedio entre 44 y 76 centímetros.
  • En el escenario de muy altas emisiones entre 63 y 101 centímetros.

Cabe destacar que las predicciones sobre la subida del nivel del mar son sumamente complejas y variadas, y están calculadas en base a diferentes metodologías.

Además, el nivel del mar no subirá uniformemente en todas partes de la Tierra, debido a factores locales que incluyen efectos tectónicos y hundimiento de la tierra, mareas, corrientes y tormentas. Pero sí es cierto que el aumento del nivel del mar puede afectar considerablemente a las poblaciones humanas en las regiones costeras e insulares de baja altitud.

Por ello, es importante trabajar en acciones de mitigación y adaptación al cambio climático en las zonas litorales para poder estar lo más preparados posibles ante este cambio. Para ello, juegan un papel crucial las simulaciones y predicciones que van siendo cada vez más precisas a medida que avanza la tecnología al respecto.

Por ejemplo, la NASA ha publicado la siguiente herramienta donde, a través de un mapa interactivo, se pueden consultar las previsiones en base a diferentes escenarios:

A continuación, en base a la predicción obtenida, se puede consultar cómo afectaría esa subida a distintas zonas geográficas, o las indicadas por el IPCC, de 30cm, 70cm o incluso de 2m (predicciones más desfavorables) en el siguiente mapa.

 

Bibliografía:

  1. IPCC, Sexto Informe de Evaluación del IPCC, AR6,

1.1 Capítulo “Agua”

1.2 Informe Completo (en inglés)

1.3 Guía resumida  elaborada por la Oficina Española de Cambio Climático y la   Agencia Estatal de Meteorología.

  1. United Nations, Informe “Surging Seas”:
  2. MITECO, Informe “Impactos sobre las zonas costeras”
  3. Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR)

Informe Especial sobre la Sequía 2021

  1. CSIC, Artículo científico