ArcelorMittal, la empresa socia del clúster Siderex, ha culminado su proyecto de inyección de gas de cok en el Horno Alto B de su factoría de Gijón, estratégico para reducir sus emisiones de CO2 y sus costes operativos gracias a un menor consumo de cok.

ArcelorMittal Europa tiene como objetivo la reducción de sus emisiones de CO2 en un 30 % con el horizonte de 2030 y la ambición de alcanzar un balance neto de cero emisiones de carbono con el horizonte de 2050. Para lograrlo, ArcelorMittal Europa cuenta con dos rutas tecnológicas principales, DRI y Smart Carbon, que se presentaron en el primer Informe de Acción por el Clima de la Compañía, publicado en junio de 2020. La solución innovadora DRI (Direct Reduced Iron) implica el uso de hidrógeno en el proceso de reducción directa del mineral de hierro en acería eléctrica y en el horno alto. Smart Carbon es una vía neutra en carbono para la fabricación de acero que aprovecha todas las energías limpias (carbono circular, electricidad limpia y captura y almacenamiento de carbono (CCS) en el entorno de reducción controlada a alta temperatura de fabricación de arrabio. En su primera fase, Smart Carbon utilizar fundamentalmente el carbono circular; esta ruta tecnológica se ampliará posteriormente al uso de hidrógeno, cuando se disponga de amplios suministros de hidrógeno verde a precios asequibles.

Bajo el enfoque de Smart Carbon, y dentro de los proyectos que la Empresa está desarrollando en sus plantas de Productos Planos de Europa, se posibilita el uso de gases de diferentes procedencias para su inyección en el horno alto. La inyección de gas de cok, con un elevado contenido de hidrógeno, es un método eficaz y eficiente en términos de costes que permite a los productores siderúrgicos reducir sus emisiones de CO2 de forma inmediata. ArcelorMittal Asturias ha finalizado el proyecto más avanzado en la Compañía vinculado al uso de gas de cok, en el marco del cual se ha activado la inyección de hidrógeno gris (hidrógeno recuperado de diversos gases, incluyendo gas natural y gas de cok) en el Horno Alto B.

El proyecto de Asturias parte de la idea de reducir la generación de CO2 en el proceso productivo del arrabio, lo que se consigue reaprovechando parte del gas generado en las Baterías de Cok para sustituir parcialmente el cok empleado como combustible en el Horno Alto. Bajo el mismo principio de economía circular, la planta está finalizando la obra que hará posible que en las próximas semanas se pueda suministrar gas de cok a los hornos de recalentamiento de semiproductos de los Trenes de laminación de Chapa Gruesa y Carril, reduciendo así el consumo de gas natural y la generación de CO2. Estas instalaciones procesan los semiproductos denominados “desbastes” y “palanquillas” procedentes de la Acer as de Avilés y de Gijón, para su transformación en chapa gruesa y carril respectivamente.

Oswaldo Suárez, CEO del Clúster de Asturias de ArcelorMittal, declaró: “La inyección de gas de cok en el Horno Alto B constituye un hito en la transformación de nuestros procesos para avanzar hacia un modelo productivo más sostenible con bajos niveles de emisiones de carbono”.

TECNOLOGÍAS INNOVADORAS

La utilización de estas tecnologías innovadoras permitirán una reducción en la emisión de CO2 de 125.000 toneladas al año, equivalente a las emisiones que generaría el consumo anual de 84.000 hogares españoles con calefacción individual de gas natural, según un reciente estudio del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE)

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